JUEGOS DE LA NIÑEZ
Las chapas:
Se jugaba en el
poyo que bordea la iglesia preferentemente, aunque también se hacía
sobre recorridos trazados en el suelo.
Consistía en golpear con
el dedo corazón una chapa de botella hasta llegar al final del poyo
y volver de nuevo al punto de partida. Se disponía de tres tiradas
por turno y se podían utilizar distintos tipos de chapa. Las de Swueppes
eran las más ligeras y se utilizaban para recorridos largos; las de
Zinzano, que tenian corcho en su interior, eran más lentas y se usaban
para recorridos cortos; etc.
El
espitu :Juego para dos jugadores. Se jugaba en la
"camperina", que era un trozo de terreno con hierba que había
delante de donde ahora está el alojamiento rural "Las Mimosas".
Se utilizaba un "espitu",
o palo con punta que se clavaba en el suelo y el contrincante intentaba tirarlo
clavando el suyo. El que lo conseguía, golpeaba luego el "espitu"
del oponente lo más lejos posible e intentaba clavar el suyo tres veces
seguidas antes de que el otro jugador volviese y clavese el suyo.
Las
cuatro esquinas: Este juego se realizaba
casi siempre en el "cabidriu", o pórtico de la iglesia. Podian
jugar de 5 a 9 jugadores (dependía de si sólo se utilizaban
las esquinas o si también se utilizaban los laterales de las puertas
de entrada a la iglesia y al "cabidriu"). Consistía en colocarse
en las esquinas los jugadores e intercambiar entre ellos las posiciones mientras
que el jugador que se quedaba en el centro intentaba ocupar alguna de ellas.
Este juego se realizaba mucho sobre todo en días de lluvia, ya que
era el único lugar donde jugar sin mojarse.
El telegrama: Este juego se realizaba conjuntamente entre niños y niñas y podían jugar tantos como quisieran. Consistía en cogerse de la mano formando un círculo con uno situado en el centro. Un niño decía en voz alta: "mando un mensaje a...(el nombre de otro jugador)" e intentaba hacer llegar ese mensaje apretando la mano del jugador al que estaba cojido, bien por la derecha, bien por la izquierda y este a su vez al siguiente jugador hasta llegar al destinatario. Si el jugador del centro descubría a algún jugador apretando la mano de otro, lo decía y este se quedaba en el centro.
Cortar: A este juego podían jugar todos los jugadores que quisieran. Consistía en que un jugador se la quedaba y tenía que perseguir a otro hasta que un nuevo jugador se cruzaba entre ambos y entonces era a este al que tenia que perseguir y así sucesivamente hasta que lograba cojer a alguien; entonces era ese el que se la quedaba y el juego continuaba.
La
peñusca: Este juego soliamos
jugarlo en las aceras, sobre todo en la del bar de Gloria, que tenía
la acera dividida en trozos iguales por rayas que la cruzaban. Era una variedad
del cascayu. Se jugaba con un trozo de teja, que era más ligera, o
con un trozo de baldosa o terrazo que al ser más grueso, pesaba más
y se dominaba mejor.
Consistía en colocar la teja en el primer número y con el pie
ir desplazándola con un sólo golpe de número en número
hasta el 7 y volver al principio. Si se te salia o se pasaba de número
perdías y jugaba el siguiente jugador.
Balóntiro:
Podian jugar todos los que quisieran a la vez divididos
en dos equipos. Se marcaba en el suelo un rectángulo partido por la
mitad y se colocaba un equipo en cada parte del rectángulo con el capitán
situado en el borde del rectángulo contrario. Se lanzaba el balón
contra los jugadores contrarios para eliminar a alguno. Cuando esto ocurría,
el jugador eliminado se situaba al lado del capitán y continuaba el
juego.
Si un jugador del equio contrario conseguía cojer el balón sin
que se cayera al suelo, era ese equipo el que intentaba eliminar a los jugadores
contrarios.
El juego se terminaba cuando se eliminaban todos los jugadores de un equipo.
Dar
"cola":
EEste juego consistía en tocar a algún
otro niño mientras se le decía:"colita me debes, si no
me la das, mañana te mueres"; con lo que era el otro jugador quien
tenía que tocarle para devolverle la "cola". Este juego llegaba
a tener consecuencias tales, que te ponías a correr detrás de
otro niño para conseguir tocarlo, llegando a ir hasta El Cuetu, e incluso
hasta Debodes.
Incluso en la escuela, movíamos
las mesas de un lado a otro para poder dar "cola", con el consiguiente
cabreo del maestro.
A
la goma: A
este juego podían jugar varios jugadores. Era un juego casi exclusivo
de niñas, aunque en algunas ocasiones también participaban niños.
Es el típico juego que aún hoy se practica en los colegios.
Aunque me imagino que las cosas que se decian mientras se jugaba fueran distintas
a las de ahora.
Consistía en situarse dos jugadores uno enfrente del otro sosteniendo
una goma elástica, mientras que otros, por turnos, ejecutaban una serie
de saltos y enredos con las gomas, comenzando a la altura de los tobillos
y terminando con los brazos en alto.
A las canicas: Este juego no variaba nada con el que se puede jugar hoy en día. Se jugaba debajo de La Tilar, que como no estaba asfaltada, al igual que el resto del pueblo, se podían hacer los agujeros en el suelo.