| La
parroquia de Meré tiene muy poca historia. Su práctica incomunicación
con el resto del mundo hasta finales del siglo XIX, convierte prácticamente
su historia en prehistoria.
Vida primitiva de esclavos, más que de hombres libres, al servicio
de unos pocos señores que poseían la casi totalidad de la
tierra y del ganado, contratados en régimen de arrendamiento y
de "comuña", el más abusivo de todos los
contratos legales; y controlaban así al pueblo políticamente,
como si hablase "el Dios del cielo", según la gráfica
expresión popular.
La primera noticia histórica que se encuentra es del año
1568, cuando los vecinos de Meré sostuvieron un pleito con la Malatería
de Santa María Magdalena de Ardisana "por la posesión
de la tierra".
De un salto de un siglo y medio llegamos luego a febrero del año
1810, durante la guerra de la Independencia, cuando un grupo de guerrilleros,
dirigidos por el teniente Noriega y el alférez don José
Balmori, sorprendieron, en el desfiladero del Río de Las Cabras,
a un convoy francés enviado desde Llanes por Aubrill para sojuzgarlos,
le recibieron con piedras enormes y disparos de fusil, y lograron apoderarse
del desfiladero haciendo retroceder al enemigo hacia la parroquia de Ardisana.
No creo que se pueda achacar a fruto de la imaginación el suponer
que entre aquellos guerrilleros se encontrarían buen número
de merenchos, como los mejores conocedores que eran del terreno para orientar
a los jefes y conducirlos a las cumbres del Tornu y de las Canales, en
las que estarían apostados durante la batalla. Por algo escribía
el general Bonnet que "no hay un vecino
siquiera que esté en su casa: andan por los montes y armados".
Pasamos luego a 1860, donde según Ángel Pola
en su libro "Papeles Viejos", un lobo mordió a 15 personas
en Meré, y como consecuencia de ello el Gobierno de su Majestad
tuvo que soltar 7.000 mrvs. y 1200 el Ayuntamiento, y además el
Gobierno remitió con oficio del 11 de mayo de dicho año,
dos cajas de polvos del pastor Alfonso que debían ser algo así
como los consabidos de la madre Celestina.
Con la apertura de la carretera que une a Posada de Llanes con Onís
y Cabrales el año 1885, y que atraviesa la parroquia de punta a
punta, creció su actividad económica, coincidiendo también
por las mismas fechas con la fundación de la parroquia, en 1891.
Hasta entonces los tres pueblos de Meré formaban parte de la vecina
parroquia de Ardisana.
Recuerdan los viejos como algo sensacional en la vida de la parroquia
el eclipse total de sol que tuvo lugar el treinta de agosto de 1905, a
las tres y media de la tarde, con los consiguientes y lógicos episodios
de pánico entre la gente.
El momento histórico de más relieve en la vida de la parroquia
fue sin duda alguna la última guerra civil, durante la cual estuvo
instalado en Meré durante algún tiempo un Cuartel General
del mando republicano, lo cual tuvo como consecuencia un gran movimiento
de tropas, y los lógicos bombardeos por parte de las fuerzas nacionales
sobre el pueblo y sus alrededores, en particular sobre la Vega Ibeu, paso
obligado del ejército republicano en retirada, y el incendio de
las mejores casas del pueblo por parte de las fuerzas republicanas en
su huida la noche anterior a su salida. En la Vega de Ibeu se pueden ver
todavía grandes agujeros hechos por las bombas, y paseando por
aquellas montañas no es extraño encontrar casquillos de
ametralladora o fusil.
Otros
momentos históricos para la parroquia fueron -después de
la apertura de la carretera- los de la instalación de la luz eléctrica,
en el año 1924, y las del agua y la comunicación telefónica,
en 1968 y1969 respectivamente.
Otras
referencias históricas a Meré encontradas en distintos archivos:
Real
audiencia y Chancillería de Valladolid
Título de la unidad: "Pleito
de Catalina Pedroso, de Mere (Asturias)
María Pedroso, de Mere (Asturias)
Pedro de la Rebollada, de Cueto (Asturias)
Sobre Posesión de los bienes y herencia de María Suero,
entre los que Catalina y María Pedroso reclamaban la parte correspondiente
al usufrucot de Pedro Pedroso, su hermano, marido de la primera."
Archivo: Archivo de la Real Chancillería
de Valladolid
Fecha de creación:
1703 - 1706
Título
de la unidad: "Pleito de Enrique Puga
Feijóo y Araújo y sus hermanos Federico, Jesualda y Rosa,
vecinos de Mere (Asturias)"
Archivo: Archivo de la Real Chancillería
de Valladolid
Fecha de creación: 1710
Archivo
General de Indias
Autos
de bienes de difuntos de 1761. 9
-Número 2.- De don Juan Antonio de Nava y Sánchez, natural
del lugar de Meré concejo de Llanes en Asturias y difunto, con
testamento en México y fundación de una capellanía
en su patria.
Fecha de formación: 1761
Archivo General de la
Guerra Civil Española
Título de la unidad:
"Instancias solicitando ocupar la plaza
de Agente de Recaudación de Arbitrios Municipales de Meré
remitidos al Ayuntamiento de Llanes. Acompañan oficios y certificado
avalando la conducta de varios solicitantes e informe y acta del concurso
llevado a cabo para ocupar dicha plaza."
Archivo: Archivo General de la Guerra Civil
Española
Fecha Creación:1936-10-05 - 1936-11-24

VIDA
ECONÓMICA.-
Antiguamente la miseria dominaba en la parróquia, tanto por los
rudimentarios métodos de trabajo, como, sobre todo, por estar la
propiedad en manos de unos pocos señores.
El trabajar míseros pedazos de tierra, desparramados por el monte,
en régimen de arrendamiento, y con ganado en "comuña",
sin nada propio, era el extremo de la miseria. Era dejarse morir, sobre
todo en caso de enfermedad. Por eso la mortalidad era exagerada.
La única solución para poder sobrevivir era la emigración
temporal de todos los varones, desde los cinco o seis años, durante
los meses de verano, de primeros de mayo hasta noviembre, en busca del
trabajo de las tejeras, dentro y fuera de la provincia, para poder ganar
quince duros por la temporada a principios del siglo pasado, y así
pagar las deudas contraídas durante el invierno en las tiendas
del pueblo o con los usureros de turno. El trabajo en las tejeras conllevaba
increíbles sufrimientos y privaciones.
Más tarde con la pequeña revalorización de la leche
y del ganado, y con la emigración sobre todo, cambió no
poco la fisonomía económica de la parroquia, desterrando
la miseria pero no la pobreza de muchos. La mayoría eran ya propietarios
de sus tierras, y todos de sus ganados.
En la actualidad, la economía no es solamente ganadera, pues existen
en la parroquia un par de empresas dedicadas a la construcción
o a la producción de materiales para la misma, y otra dedicada
a la producción de áridos con los que se está construyendo
la Autovía del Cantábrico a su paso por el concejo.
También existen, relacionados con el turismo, varios negocios de
hostelería y alojamiento rural.

LA
GANADERÍA.- Hasta hace unos pocos años, la
principal riqueza de la parroquia era la ganadería. Los vecinos
de Meré, El Cuetu y El Ceu eran casi todos ganaderos. Había
grandes rebaños de ovejas y algunos de cabras, y pocos eran los
vecinos que no tenían su rebaño, pequeño o grande.
Hoy han desaparecido casi por completo, y no quedan más que dos
o tres rebaños de ovejas. Durante unas cuantas décadas se
dedicaron a la cría de ganado vacuno selecto, preferentemente de
producción lechera, dejando de lado el ganado vacuno del país,
de baja producción lechera y de poco rendimiento de carne.
Se sacaba buen beneficio de la leche, así como de la cría
de "xatos" y de las transaciones con el ganado mayor que procuraban
mejorar de año en año para sacar de él la mayor ventaja
posible.
El ganado era, pues, casi exclusivamente, la única fuente de ingresos
monetarios, porque en el cultivo de la tierra se limitaban por lo general
a sembrar para la familia. Algunos, sin embargo, sacaban también
algo de la venta de patatas y alubias, así como de las frutas:
manzanas, cerezas, castañas y nueces preferentemente, que son las
que más abundaban en la parroquia.
Hoy en día, la ganadería de leche ha desaparecido casi por
completo y no quedan más que tres o cuatro vecinos que se dedican
a ella. En cambio, ha vuelto a resurgir la ganadería para la producción
de carne de razas autóctonas debido al aumento del precio de la
misma y las ayudas para este tipo de ganadería. Aún así,
son pocos los vecinos que se dedican a la ganadería, debido al
envejecimiento de la población y al despoblamiento de la parroquia,
ya que la mayoría de los jóvenes marchan en busca de otros
trabajos, y al poco rendimiento económico que se obtiene en comparación
con el gran trabajo que conlleva.

AGRICULTURA.-
Relacionada con la importancia del ganado para la economía de la
parroquia estaba la explotación de los prados, que era su principal
riqueza agrícola. También, y con el mismo fin, se cultivaban
intensamente los forrajes, sobre todo el "vallicu", que proporcionaba
comida en fresco durante todo el año, con el consiguiente beneficio
para la producción lechera.
Se cultivaban asimismo las patatas, las alubias y el maíz. Todas
las tierras de la "ería" se cultivaban y siempre había
vecinos haciendo alguna labor en ellas. Había gran abundancia de
árboles frutales, sobre todo manzanos, (de los que se sacaban frutos
para hacer sidra en los muchos lagares que había), y cerezales
como frutos carnosos, y castaños, nogales y avellanos, como frutos
carnosos.
En la actualidad, son muchos los prados que no se explotan y que debido
a ello se están llenando de maleza, sobre todo los de los pastos
altos, los de difícil acceso y los de pequeño tamaño.
En la "ería" ya no se cultivan todas las tierras y es
raro ver a alguien trabajando en ella.
Los frutales se van perdiendo, porque no se plantan nuevos y los viejos
se van acabando, exceptuando los manzanos, que debido a la demanda de
manzanas para la producción de sidra a nivel industrial, se van
reponiendo los viejos e incluso plantando nuevos.


LA
MADERA.- La gran riqueza forestal de otros tiempos en nogales,
robles y castaños ha desaparecido, en gran parte a causa de lo
mucho que se cortó en los años de la preguerra y la posguerra,
sin que hubiera quien se interesara por repoblar los inmensos bosques,
y también debido a enfermedades, sobre todo en castaños.

INDUSTRIA.-
A principio de la década de los cincuenta hubo en explotación
una mina de cobre en El Ceu, que se abandonó al poco tiempo por
dificultades extraeconómicas.
También existían cuatro molinos de agua a lo largo del río
de Las Cabras, que se dedicaban a la multuración de la harina de
maíz, de los que sólo está en funcionamiento el de
la Huera.
Actualmente hay en explotación una cantera de piedra a la salida
del pueblo que aprovecha piedra que extrae en Jabariegu y también
piedra traída de otros lugares de España, para la construcción.
También existe una cantera de áridos en Cosagra, a dos kilómetros
de Meré, de donde se abastece, entre otras obras, a la construcción
de la Autovía del Cantábrico.
Por último, existe una tercera industria dedicada a trabajar el
mármol, dentro del mismo pueblo, en El Valle.

ARTESANÍA.-
Eran varios los vecinos que se dedicaban a una artesanía práctica,
fabricando "paxos"(grandes cestos hechos con varas de avellano),
praderas (rastrillos de madera), y otros instrumentos caseros como colleras,
collares, corvos, etc.
También un vecino sé dedicaba a la fabricación de
piedras de molino y piedras de afilar guadañas, así como
a la reparación de molinos.
En la actualidad es escasa este tipo de actividad.

RELIGIOSIDAD.- Muestra de su
antigua religiosidad son los cinco centros de culto que existían
en tan pequeña parroquia: la iglesia dedicada a Santa Eugenia,
y las ermitas dedicadas a San Sebastián y a San Miguel, en distintos
barrios de Meré, así como la de San Fernando en El Ceu y
la de Santa Isabel en El Cuetu, desaparecidas hoy todas a excepción
de la que es, desde fines del siglo XIX, iglesia parroquial.

APUNTES
HISTÓRICOS, GENEALÓGICOS Y BIOGRÁFICOS DE LLANES
Y SUS HOMBRES
Por
Manuel García Mijares (1893)
MERÉ
Y EL CUETO
En las casas de Ayuntamiento de la villa
de Llanes a diez y siete dias del mes de Marzo año de mil setecientos
trece, ante su merced, comparecieron Antonio de Inguanzo de edad de cincuenta
y cuatro años, Toribio Gonzalez Izquierdo de ochenta y uno, Roque
de la Haza de setenta y cuatro, Pedro de Turanzas de sesenta y cinco y
Cristobal de Elvira de sesenta, todos vecinos de los lugares de Meré
y el Cueto, inclusos en la parroquial de Santa Eulalia de Ardisana y dijeron:
que dichos dos lugares de Meré y el Cueto y parroquia referida,
por la parte de el Vendaval, confinan y tiene sus términos con
los terminos de la Malatería, do dicen la Mimbre, el collado de
la Lavandera, a Vega redonda, al collado de la Salgar; y por la parte
de el Sub dichos lugares y parroquia tienen sus términos con las
jurisdiciones de Onis y Cabrales, aguas vertientes a Onis y Cabrales:
Y por la parte de el Nordeste, confinan y tienen sus términos con
los de la parroquial de San Juan de Caldueño do dicen el rio de
Ricado, al Pimplon de la Meadoria, al Bado de Collon: Y por la parte de
el Norte, dichos lugares y parroquia, confinan y tienen sus términos
con las caserías de Vega y Sampedro, y lo divide el rio que baja
de Caldueño: y declararon que dentro de los términos de
dichos lugares y parroquía, desde dicho lugar de Cueto hacia el
Sub y Vendaval; hay un monte que llaman Sombredo que tendrá cuarenta
dias de bueyes poco mas o menos, de peñascos y tierra brava, el
cual es comun a dichos lugares y más de este Concejo en virtud
de dicha donación, y sirve para pasto de los ganados: y así
mismo declararon, que dentro de los términos de dicha parroquia
y lugares no hay otro término de los expresados en dicho auto general
más que el referido; y que todo lo demás que dentro de los
términos que hay en dicha parroquia, todo plantado y por plantar,
roto y por romper, cerrado y por cerrar, son posesiones y propiedades
de diferentes vecinos de dicha parroquía y mas de esta jurisdición,
segun siempre lo han visto, oido y entendido, y que no saben que de inmemorial
tiempo a esta parte, persona alguna poderosa o no poderosa se haya entrometido
ni apoderado de término comun alguno que hubiese habido dentro
de los de dicha parroquia y lugares; y que todo lo que llevan dicho es
la verdad para dicho juramento que fecho tienen en que se afirmaron.
ESCUELAS
PÚBLICAS
Véase ahora
los que actualmente existen en este concejo de Llanes, la fecha y bienhechores
que los fundaron, con la dotación que por todos los conceptos perciben
los maestros.
MERÉ
Por el testamento otorgado
ante el escribano D. Francisco Ojeda, y bajo el cual falleció en
28 de noviembre de 1814, D. José Pérez Noriega, vecino de
Meré, deja un legado piadoso para subencionar o dotar una escuela
en el mismo pueblo, consistente en 300 reales de renta sobre fincas rústicas
y urbanas. Con el valor de estas últimas se construyó la
actual casa de escuela y del profesor, rematándose las rústicas
posteriormente en 10.050 reales por D. Juan Blanco Pérez de la
misma vecindad. La escuela está clasificada como incompleta, es
mixta, y a ella concurren 30 niños y 10 niñas, teniendo
el profesor 250 pesetas de dotación anual y 62,50 para material.
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